Viendo que les ha encantado, voy a compartir la receta:
Para el caramelo salado:
- 150 gramos de azúcar blanco.
- 200 gramos de nata.
- 50 gramos de mantequilla.
- 1 cucharadita de sal.
Es Recomendable utilizar una cuchara de madera para este paso.
- Para empezar simplemente hay que poner el azúcar en un cazo y remover constantemente hasta tener un caramelo rubio.
- Apartar el cazo del fuego y añadir el resto de los ingredientes uno a uno, removiendo bien hasta que esté todo incorporado
- Cocer 2-3 minutos hasta que coja algo de consistencia y dejar enfriar hasta que lo usemos.
Para la base de galleta:
(pre-calentar el horno a 180 grados)
- 150 gramos de galletas (las digestive son perfectas para esto)
- 75 gramos de mantequilla derretida.
- Simplemente se trituran las galleta y se mezclan con la mantequilla derretida hasta tener una textura parecida a las migas
- Ponemos esta mezcla en la base del molde de la tarta, presionando bien con la mano o una espátula (o cualquier utensilio) para que quede una capa firme, y metemos al horno unos diez minutos para que coja forma.
Para el relleno de queso y chocolate blanco:
(Bajar la temperatura del horno a 160 grados)
- 140 gramos de azúcar blanco
- 60 mililitros de nata líquida
- 340 gramos de philadelphia
- 112 gramos de chocolate blanco
- 2 huevos y 1 yema
- unas gotas de extracto de vainila
- una pizca de sal
Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
- Primero, hay que hervir la nata, y agregarla al chocolate. Se deja reposar unos minutos, y removemos con una cuchara para incorporar todo bien. Una vez hecho este ganaché, dejamos que enfríe un poco
- En un bol aparte, empezamos batiendo bien con una varilla, bien con una batidora eléctrica, la crema de queso con el azúcar. Cuando no se noten los granos de azúcar, añadimos el ganaché y batimos de nuevo. Por último, agregamos los huevos, la sal y la vainilla, y damos una última batida para conseguir una mezcla homogénea.
- Vertimos la mezcla en el molde con la base de galleta cocida y lo metemos al horno en un baño maría unos 30-40 minutos, o hasta que la consistencia de la tarta sea firme
- Cuando la tarta esté cocida, dejamos que enfríe completamente y vertemos el caramelo salado por encima.
- Según la receta, habría que meter a la nevera la tarta al menos 4 horas antes de comerla, pero no teníamos ni tiempo ni ganas de esperar así que la comimos tibia.
La textura de esta tarta era muy suave. No es el bloque espeso que suelen ser las tartas de queso normalmente, más bien, era como un flan. Al llevar chocolate blanco puede sonar muy empalagosa, pero precisamente el caramelo salado de encima compensa los sabores y hace un contraste genial.
Ha sido un buen descubrimiento y recomiendo 100% probarla. La hemos hecho hace 3 horas y ya no queda ni las migas.
Buenas noches.
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