La hora previa a que el sol se esconda, la luz se vuelve
cálida y anaranjada, es la hora de oro.
Estamos en las landas, en una casita al lado de la playa, y
ayer, después de tomar un batido en un bar de madera con hamacas (todo aquí es
muy bonito y con rollo surfero, eso sí, vayas donde vayas, la clavan pero bien)
fuimos a ver la puesta de sol a la playa. Cómo no, había que llevar la cámara.
Fue un momento especial. Mientras nosotras hacíamos el tonto
en la arena, un grupo hacía yoga mirando hacia el mar, y cuatro chavales
escuchaban música y bebían esperando a que el sol se pusiera.
Aquí no tenemos Internet (gorroneamos wi-fi a un bar) por lo
que no voy a alargarme mucho más. Solamente quiero aprovechar para recomendar
un par de cosas:
- Los dos últimos libros que me he leído: "Kitchen" de Banana Yoshimoto, es un libro muy cortito y fácil de leer, de esos que te dan qué pensar, y "Perdida", de Gillian Flynn, un thriller, algo más largo, pero es increíble lo que atrapa. El siguiente libro de la lista es "Sobre Grace", de Anthony Doerr.
- Las rodajas de pepinillos "sweet and sour", son pura droga,


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