Si estas leyendo esto, te echo de menos.
Te echo tanto de menos que siento que alguien me da puñetazos en el estomago, el pecho me va a explotar y las piernas no responden. Me duele tanto el corazón que el dolor se ha vuelto físico y no puedo levantarme de la cama, y ya no me quedan lágrimas que llorar.
La vergüenza que siento por mí misma no tiene límite. Solo soy una niña idiota que se dejó llevar por la gran ciudad y las nuevas amistades, olvidando las que realmente importan. Y sí, me apresuré, fui impulsiva y ahora me estoy llevando el merecido.
Daría lo que fuera por escribirte y soltarte todo, pedirte que vengas, ir yo a tu portal, disculparme, abrazarte, volver a ser quien era.... pero ya no lo soy, y tú no te mereces a la persona que soy ahora.
Te quiero, te sigo queriendo más que a nada y nadie, y siempre te voy a querer. Nunca me podré perdonar el daño que te causé. Te echo de menos.
te necesito.