domingo, 26 de agosto de 2018

rabia

Si estas leyendo esto, te echo de menos.

Te echo tanto de menos que siento que alguien me da puñetazos en el estomago, el pecho me va a explotar y las piernas no responden. Me duele tanto el corazón que el dolor se ha vuelto físico y no puedo levantarme de la cama, y ya no me quedan lágrimas que llorar.

La vergüenza que siento por mí misma no tiene límite. Solo soy una niña idiota que se dejó llevar por la gran ciudad y las nuevas amistades, olvidando las que realmente importan. Y sí, me apresuré, fui impulsiva y ahora me estoy llevando el merecido.

Daría lo que fuera por escribirte y soltarte todo, pedirte que vengas, ir yo a tu portal, disculparme, abrazarte, volver a ser quien era.... pero ya no lo soy, y tú no te mereces a la persona que soy ahora.

Te quiero, te sigo queriendo más que a nada y nadie, y siempre te voy a querer. Nunca me podré perdonar el daño que te causé. Te echo de menos.

te necesito.

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